Friday, March 13, 2009

Todd en Español -- a first, methinks

Thanks NASA tax dollars for posting this cool page re: El Sol
It seems that an article I wrote last month for The Californian newspaper in Salinas was edited for their weekly El Sol edition, printed in Spanish. Because I speak barely a smattering of Deutsch outside my native English, I feel flattered to have been officially translated into a second language.

Now if only my fluency with the Latino community extended beyond such urgent pharase "Mas cerveza por favor" and "El baño! Emergencia! Rapido!"

Their site seems to be having issues, so I link here to the Google cached version of the original article en Español.

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"Mural celebra trabajo de braceros:
Proyecto en oficinas del distrito de Alisal enseña ‘lo que hacen muchas manos’"
Por Todd R. Brown Para El Sol, 27 Febrero 2009

El papel que jugaron los braceros en darle forma al centro agrícola de Salinas y a otros centros del oeste es más sutil de lo que puede comunicar un monumento público.

En esencia, los trabajadores mexicanos que trabajaron duro en los campos de la región de la década de 1940 a la de 1960 ayudaron a construir una parte de la estructura social del Condado de Monterey en la era moderna.

El lunes por la mañana, Rafael Silva, de 75 años y vecino de Salinas, habló de su contribución a la historia americana como bracero de Jalisco. Silva habló durante la inauguración del “Nuestros Braceros Mural”, que está siendo pintado con la ayuda de estudiantes en una pared de la oficina del Distrito Escolar Alisal Union.

Silva dijo que sus siete hijos son ahora secretarias, maestros, doctores y abogados que contribuyen a la economía del Tío Sam.

Cerca de 30 alumnos y muchos adultos presenciaron un programa para celebrar el inicio del proyecto de pintura, disfrutaron la música del Mariachi Salinas y una visita del Supervisor del condado Simón Salinas.
Se animó a los estudiantes para que llevaran a sus abuelos braceros, y muchos de ellos asistieron y tomaron asiento en las primeras filas.

El mural es una forma de reconocer a los braceros, quienes vinieron para remediar la escasez de mano de obra de la Segunda Guerra Mundial y continuaron trabajando hasta que el programa finalizó oficialmente en 1964. En total se otorgaron aproximadamente 4.5 millones de contratos.

“Estos hombres, al venir aquí, ¿cuántos líderes y profesionales le dieron a Estados Unidos? Yo no creo que hayan recibido crédito por ello”, dijo Laura Caballero, de Greenfield, coordinadora de los voluntarios del mural.

Después de una plática de historia en español, los estudiantes tomaron sus pinceles y se dirigieron al exterior de la oficina del distrito para pintar de verde la parte inferior del mural, que incluye escenas de la cosecha, y en forma alarmante, una fila de trabajadores que están siendo fumigados antes de dirigirse a los campos.

El artista mexicano Rafael Ramírez dijo que incluyó la imagen para asegurarse de que la gente “pueda ver que eso sucedió”, mientras apuntaba a una fotografía en la que basó la escena. En ella se puede ver a un capataz con una máscara quirúrgica que rocía la cabeza de los trabajadores desnudos con una nube química.

José María Núñez, de 70 años y residente de Salinas dijo que fue bracero a partir de 1958 y siguió trabajando en los campos hasta hace cinco años, asegurando con ello que la lechuga, el brócoli, la coliflor, las uvas, los duraznos y más llegaran a los anaqueles de las tiendas.

“En esos tiempos, a mí me gustaba todo”, dijo por medio de un intérprete. “La alegría estaba en hacer el trabajo”.

Pero había inconvenientes, por supuesto. Además de los capataces que trataban mal a los trabajadores, dijo Núñez, no había baños, y de cualquier forma tampoco había descansos en que pudieran utilizarlos. Núñez declaró que ganaba 90 centavos por hora y trabajaba los siete días de la semana, desde el mes de marzo hasta noviembre o diciembre.

Ashley Collins, de 15 años y estudiante de la Escuerla Preparatoria Alisal, ayudó a los estudiantes más jóvenes a pintar. Collins dijo que su madre está dedicada a lograr justicia para los braceros que aún están luchando por obtener parte de la paga que se les retuvo de sus cheques.

El dinero se mantuvo en bancos mexicanos como un incentivo para atraer de vuelta a los trabajadores, pero los fondos supuestamente “desaparecieron”. Recientemente, un tribunal federal llegó a un acuerdo que permitirá que 6,100 braceros cobren $3,500 cada uno, si pueden documentar su participación.“Es bueno ver cómo hicieron todos los esfuerzos por hacer lo correcto”, dijo Ashley acerca de la fortaleza de los braceros.

Esperanza Zendejas, superintendente del distrito de Alisal, dijo que su padre y dos de sus hermanos fueron braceros provenientes de Michoacán, que llegaron al “Golden State” a trabajar para los agricultores de cítricos y los viñedos.

“Esto abrió muchas puertas”, dijo Zendejas, y añadió acerca de su padre: “Él vio lo que podía llegar a ser. Como resultado de ello, todos acabamos viviendo en Estados Unidos”.
Viendo como los estudiantes habían avanzado en el mural, Zendejas exclamó: “Ve eso. Lo que hacen muchas manos”.

El próximo año, dijo Zendejas, espera hacer que el Instituto Smithsoniano traiga la exposición llamada “Bittersweet Harvest — The Bracero Program, 1942-1964”. La exhibición itinerante comienza el mes de septiembre en Washington, D.C.

Zendejas declaró que todos los estudiantes del distrito y sus padres pueden ayudar a pintar el pintar el mural, de 9:00 a 11:00 A.M., el sábado, en la oficina, localizada en la calle Market #1205, en Salinas.

THE ASSOCIATED PRESS contribuyó a este reportaje.

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